jueves, 8 de mayo de 2008

MULTIPLICACION DE PLANTAS

MULTIPLICACION DE PLANTAS

PROPAGACION ASEXUAL.

La propagación asexual consiste en la reproducción de individuos a partir de porciones vegetativas de las plantas y es posible porque en muchas de éstas los órganos vegetativos tienen capacidad de formar nuevas raíces y las plantas de raíz pueden regenerar un nuevo tallo.

Las hojas pueden regenerar nuevos tallos y raíces. Un tallo y una raíz (o dos tallos), cuando se les combina de modo adecuado por medio de injerto, forman una conexión vascular continua.

Se puede tener plantas nuevas partiendo de una sola célula. Parece que cualquier célula viva de una planta tiene toda la información genética necesaria para regenerar al organismo o completo. A veces, en especial en forestería se emplea el término "ortet" para referirse a la planta de lo que se ha tomado la unidad vegetativa que se propaga, llamada "ramet".

* HIJUELOS: Un hijuelo es un tipo característico de brote lateral o rama que se desarrolla sobre la base del tallo principal de ciertas plantas. Este término se aplica generalmente al tallo engrosado, acortado y con aspecto de roseta. Muchos bulbos se reproducen produciendo en su base bulbillos que son hijuelos típicos. El término hijuelo (o macollo como algunas veces se le llama) se aplica también a las ramas laterales que salen en el tallo de las monocotiledóneas.

* BULBOS: Se desarrollan sobre tallos cortos y engrosados, a partir de yemas axilares de hojas carnosas. De éstas obtienen elementos de reserva, a diferencia de los cormos que las obtienen a partir del tallo, lo cual les permite producir rápidamente raíces adventicias. Se desarrollan subterráneamente en forma de tallos carnosos, cubiertos con hojas engrosadas a manera de escamas que funcionan como órganos de reserva.

Es posible que se produzca más de un bulbo a partir de cada yema. En algunos casos se desarrollan masas de bulbos en el extremo del tallo cada uno de ellos llamados bulbilos, los cuales pueden ser dispersados lejos del bulbo parental. En el centro de los bulbos existe un meristemo vegetativo o un vástago floral.

Por su consistencia existen dos tipos de bulbos: 1) los tunicados, que están cubiertos por escamas secas y membranosas que protegen al bulbo y le dan una estructura más o menos sólida. A esta clase pertenecen la cebolla y el tulipán; 2) los no tunicados, que no presentan la cubierta seca y sus escamas están separadas y unidas a la placa basal. Este tipo de bulbos daña fácilmente por lo que deben ser manejados con cuidado.

* TUBÉRCULOS: Son estructuras gruesas, suculentas, que actúan también como estructuras de reserva. Se forman en el extremo de tallos subterráneos delgados. Un ejemplo muy conocido lo constituye la papa. Los tubérculos presentan en su superficie nudos con hojas escamosas, arreglados de manera espiral, y cada uno de ellos consta de una o más yemas pequeñas. Cuando se inicia el crecimiento del vástago principal las raíces adventicias se desarrollan en la base del tubérculo y las yemas horizontales se alargan y producen tallos etiolados en forma de estolones. A partir de los tubérculos que han formado ramas horizontales se forman tubérculos nuevos

Los tubérculos y los rizomas son muy semejantes y en algunos casos es casi imposible distinguirlos. Sin embargo, una característica distintiva de un rizoma verdadero es que presenta un grosor uniforme en toda su longitud, sobre la cual crecen raíces adventicias, las cuales no existen en los nudos de los tubérculos. Otra diferencia entre estas estructuras consiste en que el rizoma formará el vástago principal de la nueva planta, mientras que el tubérculo forma ramas laterales

* RIZOMAS: Se generan a partir del crecimiento horizontal de un tallo subterráneo, por lo general más robusto que el que da origen a un estolón. Las viejas porciones se degradan y se separan en fragmentos que deberán enraizar de manera independiente. Este tallo subterráneo presenta hojas escamosas en las axilas, donde se pueden generar yemas axilares, además de presentar raíces adventicias (figura 13C). Una vez formado el vástago principal se da un crecimiento continuo. Cada estación de crecimiento presenta un crecimiento simpodial por medio de la yema axilar o monopodial por medio de la yema terminal. El rizoma funciona como órgano de almacenamiento de reservas. De esta manera se propagan especies de importancia económica, tales como el bambú, la caña de azúcar, el plátano, así como algunos pastos.

* ESTOLONES: Los estolones son tallos especiales modificados, producidos por algunas plantas, que crecen en el terreno en forma horizontal. Pueden ser tallos postrados o desparramados que crecen sobre el terreno, como se encuentra en algunas especies leñosas tales como Cornus stolonífera. El término describe también las estructuras horizontales de tallo que se presentan en el pasto Bermuda, en Ajuga, en la menta (Mentha) y en Stackys. En la tuberización intervienen tallos subterráneos semejantes a estolones.

* ESTACAS: en este método, una parte del tallo, de la raíz o de la hoja se separa de la planta madre, se coloca bajo condiciones ambientales favorables y se le induce a formar raíces y tallos, produciendo así una nueva planta independiente, que en la mayoría de los casos es idéntica a la planta de la cual procede.

* ACODADO: El acodado es un método de propagación en el cual se provoca la formación de raíces adventicias a un tallo que está todavía adherido a la planta madre. Luego, el tallo enraizado, acodado, se separa para convertirlo en una nueva planta que crece sobre sus propias raíces.

El acodado puede considerarse como una preparación para divisiones subsecuentes. Puede ser un medio natural de reproducción como en la frambuesa o puede inducirse por los métodos "artificiales" que se describen más adelante.

La rama acodada sigue recibiendo agua y minerales debido a que no se corta el tallo y el xilema permanece intacto. En consecuencia, el acodado no depende del período de tiempo que una rama separada (estaca) puede mantenerse antes de que se efectúe el enraizado. Esta es una de las razones importantes por qué en muchas plantas se tiene más éxito al propagarlas por acodos que por estacas.

* INJERTACION: consiste en unir artificialmente una parte de una planta deseable, que se quiere propagar, con otra que le servirá de sostén; de tal forma que la primera, puede continuar su crecimiento y desarrollo normal sobre la segunda. Las dos partes unidas, forman una nueva unidad biologica, constituida por la parte subterranea cuyo aporte proviene de la planta sobre la cual se injerta, denominada patrón o porta-injerto y el área correspondiente a la parte que se injerto sobre la primera, llamada púa o injerto.

INJERTO DE APROXIMACION: El objetivo es obtener una (1) planta a partir de dos (2), cada una con su propio desarrollo completo e individualidad. Se trata de poner en contacto dos (2) troncos, dos (2) ramas o la rama y el tronco de dos (2) plantas diferentes para, como ya se menciono, obtener una (1) sola planta.

Después de que se ha logrado la unión, se corta la que va a ser la copa por debajo del punto de unión y el patrón o base, por encima de este punto.

INJERTOS DE PUA: En este, la parte que formara la copa en una sección de rama, es la que se encuentra, por lo menos una (1) yema y se le denomina objeto, púa o nesto. En este caso, el patrón o sujeto se debe encontrar en estado vegetativo.

INJERTO DE YEMA EN T O DE ESCUDETE

El injerto de yema en T o de escudete es el más utilizado para producir árboles frutales. Se injertan yemas de variedades de árboles sobre patrones obtenidos de semilla (principalmente) o bien, patrones obtenidos de estacas. Por ejemplo, se emplea este método en los viveros para obtener árboles de:
- Almendro
- Cerezo
- Naranjo, Limonero, Mandarino
- Melocotonero
- Nectarina
- Manzano
- Peral
En ornamentales es el método para injertar los Rosales.

Se obtienen altos porcentajes de prendimiento.

Se hacen desde primavera a otoño, es decir, cuando la corteza del patrón se pueda despegar con facilidad y el árbol esté en crecimiento activo, fluyendo savia.

El injerto de los cítricos y los rosales típico se hace entrada la primavera y la yema brota el mismo año. Si se hace en verano, se llama "a ojo durmiente", es decir que el escudete agarra pero la yema no brota hasta la primavera del año que viene.

Sobre el patrón, que puede tener de 5 a 25 cm. de diámetro, se le hace un corte vertical de 2-3 cm. y luego otro horizontal en forma de "T" .

A la variedad se le saca la yema (ver foto superior). Para ello, se coge la rama con fuerza, se pone el dedo encima de la yema, se aprieta con fuerza hacia dentro y se gira. Si lleva hoja, córtala para disminuir la transpiración del escudete (ver foto superior).

Luego se despega la corteza con el cuchillo y se insertar la yema hasta emparejar los 2 cortes horizontales. Los cambiums respectivos se ponen en contacto en estos cortes horizontales.

Por último, se ata el injerto con cinta plástica transparente o rafia, dejando que asome un poco el trozo de pecíolo y la yema.

No es necesario encerarlo (ni ningún injerto de yema).

Se desata a los 15 ó 20 días aproximadamente si ha agarrado. Si se deja mucho tiempo atado se pueden perder por quedar ahogados una vez brotados.

INJERTO DE PARCHE

Es más lento y difícil que el injerto de yema en T, pero se usa con éxito en especies de corteza gruesa como el Nogal, en los que el de T va mal.

La época mejor es a finales de verano o principios de otoño. También se puede en primavera, pero no es la ideal. La corteza del patrón se pueda despegar con facilidad y el árbol está en vegetación, fluyendo savia.

Se puede insertar con éxito en patrones de hasta 10 cm. de diámetro.
Se extrae del patrón un parche rectangular de corteza de unos 2,5 cm. de ancho.

Se extrae de una rama que no deberá tener mucho más de 3 cm. de diámetro.

La yema en forma de parche rectangular debe tener las mismas medidas que el recuadro abierto en el patrón, es decir, unos 2,5 cm. de ancho para que encaje perfectamente.

Es importante sacar el parche con un pequeño núcleo de madera que debe quedar dentro de ella si se quiere lograr el prendimiento.

Se debe insertar de inmediato, por lo que el patrón debe estar preparado previamente.

Del contacto preciso de los bordes de una y otra parte depende el prendimiento.

Se ata con cinta de injertos o rafia.

No es necesario encerarlo (ni ningún injerto de yema).

Se desata a los 15 días aproximadamente; agarran rápidamente. Si no se desatan se pueden perder por quedar ahogados una vez brotados.

INJERTOS DE YEMA: se injerta sobre el patrón una yema.

INJERTO INGLES O DE LENGÜETA: Este tipo de injerto se hace en tallos finos, de 2 centímetros de diámetro como máximo (0,5-1,5 cm. es lo normal).

Es preferible que el patrón y la púa tengan el mismo diámetro. Si la púa es considerablemente más delgada que el patrón, la púa hay que colocarla desplazada a un lado, no en el centro, como se puede ver en el dibujo de la izquierda abajo.

Se hace a mediados o finales de invierno, es decir, cuando la púa está en reposo (sin hojas).

La púa se prepara a partir de una ramita de 1 año de edad, cortando un trozo de 7 a 12 cm. de longitud y de un diámetro máximo de 2 centímetros. Deberá llevar 2 ó 3 yemas de madera. Como si fuera una estaquilla.
Se hace un corte en bisel, tanto en el patrón como en la púa, y sobre ese mismo corte, se le da otro a ambos elementos, obteniéndose las lengüetas

Patrón y variedad se ensamblan por las lengüetas, debiendo quedar en contacto el cambium de ambos. Este es el secreto. Hay que poner en contacto los cambiums de las dos piezas, si no, no prenderá. Si se pone sólo un poquito en contacto, fracasa.

Se amarra bien con rafia o con cinta adhesiva especial para injertos y se encera todo para protegerlo de la desecación.

No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Si los desatas demasiado pronto, el tejido de unión es muy tierno y escaso y se seca cuando parecía que ya estaba brotando. Mantener la atadura más tiempo del recomendado también es perjudicial, ya que estrangula al injerto por dificultar el paso de la savia.

INJERTO DE HENDIDURA: Este tipo de injerto es el más recomendable cuando el patrón y la púa tienen el mismo diámetro, por ejemplo, entre 0,5 y 1,5 cm.

Se corta con unas tijeras de podar el patrón a la altura deseada y se le hace un corte a lo largo por el centro de unos 6 cm de longitud.

La púa debe tener al menos un año, el mismo tamaño que el patrón, y 2 ó 3 yemas. Si el patrón es de mayor diámetro que la púa, sólo pueden estar en contacto por un lado.

A la púa se le corta un bisel por ambos lados.

Se introduce de tal manera que la corteza del patrón y la de la estaca se toque para que el cambium de ambos elementos quede en contacto.

Se ata la unión con rafia de injertar y se encera con pasta o mástic para injertar. Se pone también cera en la punta de la púa.

No se desata hasta que las yemas hayan brotado y midan unos 5-10 cm. Más tiempo tampoco es bueno porque puede quedar estrangulado al dificultar el paso de savia.

Este tipo de injerto lo admiten muchos árboles de hoja caduca. Época de realización: desde mediados hasta finales de invierno.

También se puede hacer en árboles y arbustos de hoja perenne, en esta caso, desde finales de invierno hasta finales de primavera, usando púas con hojas y cubriendo el injerto con una bolsa de plástico transparente durante varias semanas para evitar su deshidratación.

INJERTO DE CORONA: Es un tipo de injerto fácil y que tiene buen porcentaje de prendimiento.

Se utiliza, entre otros posibles fines, para cambiar la variedad en olivo, cítricos, almendro, etc.

Sirve para cualquier árbol o arbusto de hoja perenne o caduca.

El patrón puede tener de 3 a 30 cm. de diámetro o incluso más.

Se hace en primavera, cuando ya está en savia, puesto que es necesario poder separar la corteza en el patrón

La púa se recolecta en invierno y se mantienen en el frigorífico. Antes de guardarlas, se deben mojar un poco, envolver en papel de cocina o de periódico y meter en una bolsa de plástico para evitar que se sequen.

Si es un árbol de hoja perenne, como el de la fotografía derecha, se recoge y se injerta directamente, sin guardar.

La púa debe tener 2 ó 3 yemas y 10-12 cm. de longitud.

El patrón se corta con un serrucho y con un cuchillo se le hace un corte vertical de unos 5 cm en la corteza.

A la púa un corte en bisel por un lado. Si es de hoja perenne, se le cortan las hojas, excepto la superior, dejando el pecíolo.

Se insertan 2 púas (o más) por el lado biselado entre la corteza y la madera del patrón.

Se ata y encera todo el injerto con mastic de injertar, incluyendo la parte superior de la estaquita.

Si es un árbol de hoja perenne, se moja con agua limpia la púa y se cubre con una bolsa de plástico transparente. Esto mantiene el aire de alrededor húmedo. De no poner una bolsa, la ramita se secaría antes de que se hubiera formado la unión con el patrón. Pasados unos 15 ó 20 días, ya se puede retirar la bolsa porque la unión se habrá verificado.

Se espera a que los brotes de las yemas del injerto tengan unos 10 ó 15 cm y luego se desata la rafia para que no se ahogue por dificultar el paso de savia.

Si el injerto falla, se puede cortar la rama más abajo, si todavía es tiempo para injertar, y repetir.